Conóceme

Me llamo Alejandra, soy psicóloga y coach, acompaño a personas en procesos de autoconocimiento y gestión del cambio.

Mi trabajo nace de una idea muy clara: ayudarte a entender lo que estás viviendo, para que puedas tomar decisiones más conscientes y vivir de una forma más coherente contigo mismo/a.

Desde muy pequeña sentí una enorme curiosidad por las personas, por concer sus circunstancias y poder entender sus comportamientos. Esa pasión por la psicología se convirtió en mi vocación y con el tiempo en mi forma de vida.

Pasé varios años en el mundo de la empresa, lo que me llevó a formarme en coaching. Descubrí en esta herramienta un recurso muy potente para conocernos en profundidad y avanzar hacia nuestras metas. Desde entonces, siempre ha estado en mí la idea de integrar mi formación como psicóloga y coach con mi experiencia profesional y mi propio proceso de autoconocimiento.

De ahí surge Connecting, un espacio desde el que acompaño a personas a conocerse, comprenderse y transitar cambios que les acerquen a la vida que desean, viviendo en coherencia con lo que realmente es importante para ellas.

Me considero una persona valiente y perseverante en mis propósitos. Uno de los más importantes para mí ha sido vivir junto al mar. Hacerlo me ha ayudado a parar, escucharme, conectar conmigo, con mis deseos y necesidades, y encontrar la calma para dar pasos hacia lo que era mi sueño: dedicarme a acompañar a personas en sus procesos de transformación.

Confío plenamente en el poder transformador del mar, y por ello es el escenario desde el que te acompaño, a través de sesiones individuales o talleres grupales, a bucear en ti y trabajar en tu proceso para que puedas convertirte en el/la protagonista de tu vida.

Mis años en el mundo de la empresa me han permitido desarrollar habilidades sociales que hoy son clave en mi trabajo, creadno un espacio de cercanía, confianza y seguridad. La escucha activa, la empatía y el interés genuino por conocerte son algunas de las competencias que pongo a tu servicio para que te sientas en un lugar seguro.

Si sientes que en ti o en tu vida hay cambios necesarios por hacer y no encuentras la forma de iniciarlos, este puede ser tu punto de partida para empezar a caminar.